Blog del Locutor Profesional Luis Alberto Casado
20004
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Cosas que no debes hacer cuando te preguntan por tus tarifas de Voiceover/Locutor

Cosas que no debes hacer cuando te preguntan por tus tarifas de Voiceover/Locutor
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Cómo hablar de tus tarifas de locutor

Finalmente conseguiste la reunión con el cliente de voiceovers. Te aclaras esa garganta e introduces el número de teléfono. Temblando sobre tus chanclas después de una ducha. «Gracias por su tiempo para reunirse conmigo hoy, Sr. Cliente». Eso le dices con tu voz más ultra profesional, a pesar del persistente frío en el pecho que te hace sonar como La Bruja Avería de La Bola de Cristal.

Y entonces sucede y te espetan:

«Antes de seguir adelante, ¿Cuál es tu tarifa de locutor para este trabajo?»

Hablar de tus tarifas de estudio de locuciones

Tarifas y precios locutores

Antes de que tuvieras la oportunidad de cortejarles con tu «personalidad», ellos simplemente cierran los ojos y contrataban a alguien que no tuviese nada que vender. Aunque no siempre sucede tan rápido, a veces te sientes como si lo hiciera, ¿verdad?

¿Pero por qué sigue siendo importante el Santo Grial?

Porque si no tienes suficientes ventas, no es por tu precio. Es porque eres malo vendiendo, interpretando, tienes mala calidad de audio o no te adaptas a lo que te pide un cliente. En este punto nuestro consejo es que hables con profesionales. No lo dudes, cuando tengas algún proyecto importante y tengas dudas déjate asesorar por expertos o paga unas clases de locución.

Las ventas ocurren en función del proceso y de tu estrategia para vencer tu voz. Así que tenemos que hacer bien esto de la venta.

Desgraciadamente, aquí están mis cuatro cosas que no puedo hacer cuando me preguntan «¿cuál es tu tarifa?»:

1. Responde: «Bueno, ¿cuál es tu presupuesto?» No hay ninguna declaración en la tierra que grite más claramente: «Negocia conmigo porque soy nuevo en esto y no sé cuáles son mis tarifas».¿Resultado? Tú no decides tus tarifas. Lo hace el cliente. Y estarán inevitablemente por debajo de lo que te mereces. ¿Peor? Cuando ese cliente te refiera a otra persona y te quedes atascado honrando esa misma (tonta e ingenua) tarifa baja.

2. Suena como una dulce anciana, haciendo un trato con su nieto por una taza de limonada. Deja de decir cosas como: «¿Qué te parecerían 250 euros?» o «¿Qué te parecen 250 euros?». No suenas como una dulce anciana. Suenas como alguien que no tiene idea de lo que realmente cobran, y estás buscando al cliente para que te valide. También está indicando que siente que su propio precio es demasiado alto. ¿Y eso? Es malo para el negocio. Repite después de mí: «Son 250 euros.» Por el bien de tu carrera y prestigio tus tarifas se deben adecuar a:

  • Difusión y uso de tu voz
  • Audiencia, local, regional, nacional o internacional
  • Tiempo de uso (1 año, 2, 5…a perpetuidad)


3. Ponga adjetivos llamativos delante del precio:»mi tarifa estándar es», o «mi tarifa habitual es», o»mi tarifa básica es». Esos adjetivos salen de tu boca para suavizar el golpe. Pero lo que usted podría estar haciendo subconscientemente es tratar de poner la pelota de nuevo en la cancha del cliente potencial, esperando que se dé cuenta de que hay espacio para negociar, le pida que negocie y luego le quite la presión de tener que mantener su tasa de interés. Repite después de mí: «Son 250 euros».

4. Lo mismo sucede con los sustantivos antes que el precio.No digas: «Mi tarifa es» o «Nuestra tarifa es». Estás insinuando que otros podrían cobrar menos. Estás invitando a tu cliente a que te compre precios. Repite después de mí: «Son 200 dólares.»

Repite después de mí: Son 250 euros.

Una buena manera de practicar esto: Piensa en cómo respondes cuando alguien te pregunta la hora.

«¿Qué hora es?»

«Son las 2:00.»

Tu voz debe ser neutral. No lo dudes. No lo piensas dos veces. El tiempo es el tiempo. No hay forma de cambiarlo. Y tampoco te sientes culpable de que sea una hora intempestiva Simplemente es así.

Tarifas standar GVVA

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